No les basta, no les basta que su Dios en el exilio siga su "marcha triunfal" marcando dobletes en la Europa League, con la consiguiente portada del siete de spanien. No, no es suficiente, que se ha goleado a la Real Sociedad y al Apoel, perfecto, muy bonito, pero es Viernes y hoy hay que vender algo, así que toca un nuevo clásico, el conflicto Mourinho-Casillas. Ya tenemos el debate del día hecho.
No voy a entrar en que sea cierto o no semejante conflicto, pienso que Mourinho sabe que es un pulso que no puede ganar hoy pero que sí lo puede acelerar para ganarlo mañana, el Santo no es ningún niño, si no me equivoco tiene un contrato vitalicio, de los que firmaba calderone. Tiene una edad y es probable que lo mejor de su carrera haya pasado. No me gustaría que nos comieramos una decadencia como la de Oliver Kahn sin ir más lejos. Conseguir el relevo de un portero de la categoría de Casillas no es fácil pero es algo que debe estar en la agenda, no en la de hoy, pero si inevitablemente a 2-3 años vista con un Iker con los 33-34 tacos de calendario. Algunos pueden argumentar que un portero puede llegar hasta los 40 años bajo palos, vale, un portero del Levante sí, EL portero del Real Madrid que debe ser el mejor, No. Un portero con la edad puede ganar colocación, experiencia a la hora de dirigir a la defensa y en caso de ser capitán al vestuario, pero inevitablemente perderá reflejos.
Resulta que a Casillas, un portero ya maduro, se le ve el cartón, si a estas alturas de la vida no coloca bien una barrera, da pasitos de cadetes tragandose faltas a media altura por su palo, sigue con los gritos y sus ostias de loco para dirigirse a sus defensas, si los rumores son ciertos en el vestuario está aislado cual baul captain, y los reflejos perder los va a perder, vamos servidos. Sus defectos se agrandarán con el paso del tiempo y el debate Casillas como el debate Raúl llegará.
Eso no quita que la central lechera pudiera por una vez en la vida callar y alabar al equipo dejando de intoxicar en visperas de un partido decisivo y realmente complicado, como es el encuentro contra Osasuna, pero eso es mucho pedir, mientras en los oasis se hablaba de gimnasios para ocultar fiestorros y decadencia, aquí destapamos conflictos innecesarios e inexistentes a día de hoy con el capitán del equipo. El Madrid da de comer a mucha gente, el problema es que estos se comen un madrid sano.