Raúl González murió deportivamente para el Madrid hace dos años, su presencia física en realidad, porque de espíritu, el alma de gran futbolista ya nos había abandonado con mucha anterioridad.
Muchos creiamos que haría el ridículo en el Schalke pero no ha sido así, con su estilo de juego carroñero, una liga menos exigente y cierta confianza del que lo tiene ya todo hecho, se ha marcado dos temporadas aceptables, notables teniendo en cuenta su edad.
Los debates sobre Raúl acabaron, no del todo pues los goles del Schalke unidos a la poca consistencia de los aspirantes a la delantera española hicieron que de forma recurrente algunos irreductibles baulistas pidieran su regreso a la selección. Con la lista de la eurocopa donde no aparece y su marcha a Qatar el debate queda completamente cerrado, no habrá más Raúl cómo futbolista, ni en Europa ni en la selección ni como debate, hay un retiro esperemos que amplio previo a su probable regreso a la casa blanca.
El enemigo ha sido derrotado, salió del Madrid nada más llegar Mou con una temporada previa en la que Pellegrini hizo el trabajo sucio de mandarle al banquillo, se movió en la federación para que tras el enésimo fracaso de España Aragonés fuera destituido por Del Bosque y cumplir su sueño de volver a la selección, sueño que se vio frustrado tras el rotundo éxito de España en la Eurocopa y el Mundial...
Pero con todo debo aplaudir a este cabronazo, porque lo ha puesto difícil y hasta el último día ha hecho méritos para que se le recuerde, ha ganado títulos y cumplido con unos números más que decentes comparados con los de algunos delanteros de la selección. En lugar de hacer el ridículo y desaparecer del mapa como esperabamos. Por ello debo darle un último aplauso porque ha sido mosca cojonera y luchador hasta el final, quizás sea buen momento para una reflexión, que habría ocurrido si hubiera querido y sabido dar un paso al costado, dejar via libre a sus compañeros y pasar a un segundo plano como suplente habitual, donde dosificar esfuerzos y aportar otras cosas. Quizás todo habría sido diferente y en lugar de unas salidas falsas del Madrid y la selección se hubiera retirado de otra manera, pero eso me temo que era imposible, una lastima pero así fue Raúl González Blanco.