Pero volvamos al tema principal, que no es poner a caldo la prensa deportiva, sino hablar sobre los representantes. Los representantes viven de los futbolistas, eso es algo obvio, y cobran comisiones en los traspasos de sus representados, y me parece que también en las renovaciones se llevan un pellizco. Por lo que si un representante tiene muy buenos jugadores en nómina, va a ganar más dinero que si sólo tiene medianías. Para crecer en ese mundo empresarial, por lo tanto es necesario tener buen ojo deportivo, y saber que promesas pueden llegar a ser cracks, descubrirlo antes que otros colegas de profesión y ponerlo en nómina.
En el Madrid, hemos tenido malas experiencias con este tema debido al tema Baul-Carvajal, que tanto daño ha hecho. Pero tener a un representante con influencia en el club, como puede ser el caso de Jorge Mendes, no tiene porque ser malo, si éste es un profesional. Mendes controla mucho, el mercado luso y el brasileño, por lo que tiene una gran red de ojeadores para descubrir nuevos talentos, y ser su representante antes que los descubran otros. Por lo que a falta de una buena red de ojeadores propia del club se puede aprovechar este aspecto para fichar jóvenes promesas a precios baratos.
A mí esta opción, no me parece la más adecuada, pero no es bueno demonizar a los representantes porque sí. La otra opción, es tener a un director deportivo competente, y por desgracia, en los últimos 10 años, sólo tuvimos a uno, Mijatovic. Que gracias a ser agente-FIFA, controlaba el mercado, y seguía a muchísimos jugadores por todo el mundo. Si repasamos sus fichajes, se puede ver, que acertó con el 90% de ellos, en el tema futbolístico. Otro tema, es el de las comisiones que se llevó, o el inflar los precios, pero eso es harina de otro costal.